
Camagüey, 7 mar.- Esta tierra de tradición ganadera no renuncia al compromiso de mantener el acopio y la distribución de la leche, destinada a niños, gestantes y otros grupos etarios, a pesar de las limitaciones de combustible que ocasiona el bloqueo energético impuesto por el gobierno de los Estados Unidos a Cuba.
Así lo demuestra Leonardo Padilla Díaz, quien pertenece a la Cooperativa de Créditos y Servicios (CCS) Juan Manuel Márquez, ubicada en el municipio de Vertientes, al afirmar que a los productores agramontinos los distingue la vergüenza y la convicción de que "Sí se puede", y no los detiene nada.

Desde muy temprano comienza el ordeño, y convencido de que su aporte resulta vital, recorre diariamente casi dos kilómetros en su medio de tracción animal o en bicicleta, para trasladar los litros de leche hasta el centro de enfriamiento más cercano.
Ese mismo empeño define también a los campesinos ganaderos de la CCS Pedro Martínez Brito, una de las cuatro incorporadas al movimiento de cooperativas millonarias en esa localidad.

Su presidente, Juan José Mendoza Hernández, refirió que transportar la leche hasta los tres centros de enfriamiento donde, de manera óptima, funcionan nueve termos, no es una tarea imposible, sino un desafío que pone a prueba la voluntad de los hombres y mujeres del campo y la capacidad para obtener un producto con mayor calidad mediante el empleo de técnicas y rutinas de ordeño más eficientes.
A pesar del complejo escenario que enfrenta el país no se ha dejado de acopiar la leche, aunque la sequía, también impacta de manera negativa en la productividad de una instalación con capacidad para procesar hasta cinco mil litros de ese necesario alimento, reconoció Inirsis Millares Socarrás, jefa del Centro de Enfriamiento Los Mangos.

Como parte de las variantes aplicadas, destaca en la cabecera municipal de Vertientes, la habilitación de cinco puntos de concentración de transportes alternativos, que reciben la leche mediante un motor de vía, conocido popularmente como "la chispa", afirmó Dagoberto Díaz Cardoso, director de la Unidad Empresarial de Base Lácteos Vertientes.
Ese vehículo del sector ferroviario, con un mínimo de combustible, puede acarrear más de mil litros de leche y se prevé, agregó, incorporar un medio de transporte similar para abarcar otras zonas, de manera que se garantice la demanda de más de dos mil 500 consumidores y cumplir, además, los encargos con la ciudad de Camagüey.

En ese sentido Reynaldo Aguilar Cruz, coordinador de Programas y Objetivos en el Gobierno Provincial, precisó que aún los volúmenes de leche que recibe la capital agramontina, procedentes de los municipios de Camagüey, Jimaguayú y Vertientes, no logran satisfacer la canasta básica completa, que incluye a niños, las dietas médicas de embarazas y el consumo social, por lo que resulta esencial ejercer un mayor control sobre el destino de esa producción. (Fuente: ACN)
